La actividad como artesano comenzó como una forma de salir de la pobreza para su familia, ya que su padre era jornalero y trabajaba mucho para mantener a una gran familia. Su hermano montó un taller en la casa de su padre y eso le dio la posibilidad de aprender. Tenía dieciséis años cuando tuvo su primer acercamiento con la greda, que fue totalmente autodidacta porque nadie fue corrigiéndolo, sino que aprendió mirando, y a puro ensayo y error. Un día viendo una antigua olla de fierro utilizada por una familia mapuche, se le ocurrió imitarla pero en greda, dándole color en la quema con el humo del aserrín, obteniendo un producto muy original y bien terminado, que hoy junto a su «mujer fértil», sello de excelencia el año 2012, son distintivos de su artesanía.

Región: Bío Bío
Localidad: Nacimiento
Técnica con que trabaja: Greda ahumada