Inspirados en la manera en que los líquenes se adhieren a las rocas y a los troncos, fundiéndose con ellos hasta parecer una sola forma, estos aros reinterpretan esa unión orgánica en una pieza llena de textura y movimiento. Forman parte de la colección Conexiones Imperceptibles, donde la artista explora esos vínculos sutiles que existen en la naturaleza y que muchas veces pasan inadvertidos.
En su elaboración se combinan diversas técnicas: calado, forja, esmaltado y pátina sulfatada del cobre, dando lugar a un acabado vivo y profundamente artesanal. El diseño asimétrico incluye un pequeño aro amarillo que puede usarse por separado, permitiendo llevar la pieza completa o solo el arito esmaltado, según el estilo de cada día.
El gancho es de plata, asegurando comodidad y un uso duradero.
Una joya contemporánea, con raíz en la observación de la naturaleza y en la sensibilidad del oficio manual.