Más que aros, son una verdadera declaración de amor por la naturaleza y su biodiversidad. Confeccionados a mano uno a uno en cobre y esmaltados en colores vibrantes, la artesana da vida a piezas delicadas y encantadoras que representan especies icónicas de Chile, como la Loica, el Martín Pescador o el Siete Colores.
El resultado es un accesorio sutil, colorido y lleno de identidad, ideal para quienes llevan el amor por la naturaleza como parte de su estilo de vida.
El vástago es de plata, asegurando comodidad y un acabado de calidad.






























