Si hablamos de tradiciones en Chile, el pan es probablemente uno de los alimentos que más cruza nuestras costumbres y hábitos cotidianos. Y ¿cómo se lleva el pan a la mesa en Chile? En panera, por supuesto. Pero ¿se han fijado que, tradicionalmente, muchas de nuestras paneras están hechas de fibras vegetales? Las encontramos en distintas formas y con diferentes fibras, según la zona del país.
Estas bellas paneras están confeccionadas en fibra de Manila (Phormium tenax), una planta introducida en Chile por sus cualidades como fibra utilitaria y cuyo uso se difundió especialmente en la zona central y sur del país.
Son piezas livianas, resistentes y fáciles de limpiar, pero sobre todo destacan por su belleza natural y rústica. Su tejido trenzado deja que la fibra sea protagonista y les da una apariencia sencilla que conecta con la tradición de la cestería y con los materiales naturales.
Puedes usarlas, por supuesto, para llevar el pan a la mesa, pero también como objeto decorativo: sobre la mesa, apoyadas en un mueble o incluso en un muro.
Una pieza atemporal, funcional y completamente natural, que lleva a la mesa un pequeño gesto de la tradición artesanal chilena.
Artesanas: Agrupación La Ballena Dormida
Localidad: Isla Llingua, Chiloé
Región: Los Lagos
Técnica: Cestería en manila
Dimensiones en centímetros: largo 25, ancho 21, alto 6 aprox.

















